martes, 1 de marzo de 2011

Y las olas del mar...

...rompían ante sus ojos.
No hacía ni la mitad de falta el sol que les iluminaba.Como siempre digo,con una sonrisa suya... bastaba... y de hecho bastó. Maravilloso.
Escondidos bajo un árbol, apoyados sobre una barandilla, sentados en ninguna parte, escuchando las miradas, los gestos. ¡Qué hermoso paisaje de curvas... qué hermoso lienzo al viento!
¡Qué suavidad! sus dedos deseaban enredarse tras su nuca.Un inocente abrazo cargado de mensajes... El frío acalorado... no tiene otra definición. Ligeras lineas narradas.
-"Creo que aquí estará bien aparcado".
Unos labios estacionaron en los suyos, robaron sus palabras. Enmudecieron el momento.
-"..."

-"Sí,es verdad, echaba de menos estar callado. Pero no te confundas... no he sido obligado precisamente... todo lo contrario, elegí que fuese así."
El momento hablaba solo. Los protagonistas no necesitaban aprenderse el guión... estaban improvisando.

-"Vete a dormir, el día ya ha dado mucho de sí."
-"Tienes razón, buenas noches..."
-"Buenas noches... yo."



No se puede tocar mejor.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Diario I

Al parecer, es un desconocido sonámbulo del mundo. Vaga cada día por un lugar que no le asusta ni le da miedo, está pendiente de cualquier suceso.Quiere ser sorprendido.
Sus ansias de conocer, de reír... de soñar...
Es tan fácil y tan bonito... tan gratuíto...maravilloso.
-Camina,camina no te pares.
-Vale vale, ya voy.
Dios mío, como brillaba el sol. Era algo sorprendente.
Millones de pensamientos volaban cuan gaviotas en su mente, pero sin ese sonido tan peculiar y hermoso que emiten esos animales... era otra la melodía que entonaban.
-Si es verdad que todos al morir vamos a ese cielo azul que tenemos por encima... no me importa morir, quiero conocerlo. Aunque no hay prisa, ya llegará el momento y lo esperaré con ansias.
AAaargh! ¡Qué maravillosos los acordes que sonaban en aquella guitarra!
No hay palabras en serio...
Guitarra, cervezas, amigos... y quien sabe... ¿un rompeolas de Las Teresitas quizás?
Sí... creo que ese es mi cielo.

sábado, 19 de febrero de 2011

Y si ya no puede ir peor...

haz un último esfuerzo... espera a que sople el viento...




a favor...

viernes, 11 de febrero de 2011

He muerto y he resucitado

con mis cenizas un árbol he plantado...

Porque al fin y al cabo es lo que pasa demasiado a menudo verdad?



He roto todos mis poemas, los de tristezas y de penas.

He sido fuertemente influenciado a publicar los secretos, me ha gustado ver que no soy el único que los escucha.

jueves, 3 de febrero de 2011

Así que...

...¿éste es el lugar del que me habías hablado?
-Sí. Aquí es dónde vengo a encontrarme conmigo mismo.
-Vaya...
-¿Qué? Supongo que no es como te lo imaginabas...
-¡Para nada! Pero eso no quiere decir que no me sorprenda grátamente ¡Eh! - y golpeó burlona con su codo al chico.
-Me alegra oír eso de tu boca, al fin y al cabo... ya sabes que me cuesta y mucho abrirme y dejar que lean mis páginas...
-¡Pues eso se acabó! Quiero que confíes en mí, no quiero seguir sintiéndome una desconocida.
-No eres una desconocida... lo siento, no sé que me pasa en serio...
-A veces me haces sentir así...- dijo ella con tono triste.
-Por favor, no agaches la mirada... gracias a tus ojos, siento que...
-¿Sientes que... qué? - dijo la chica con una preciosa sonrisa en su rostro.
-Siento que te necesito a mi lado, tú mirada me llena. Desayuno, como y ceno con ella en mi mente, podría decirse que es mi própia mirada de tanto que la veo.

La chica no sabía qué decir y de sus labios no salía sonido alguno.

-Sin embargo, sigo siendo esa persona fría y cerrada que llevo siendo tanto tiempo... es un lastre que poco a poco he ido dejando atrás, pero contra el que aún sigo luchando... - dijo él.
-No digas eso... sé que no eres así, es normal que alguien a quien le llueve constantemente cuando más vulnerable es, acabe haciéndose una capa que evite el paso a todo. No quieres que vuelvan a caer sobre tí las lágrimas del pasado y te haces fuerte creándote un escudo de frialdad.
-Y tú lo estás derritiendo... tu mirada, tu sonrisa, tu mera presencia, arde en mi interior. Es una sensación increíble, pero a la vez... los restos de ese escudo pueden ser astillas que no quiero clavarte.
-Sé que no lo harás... sé que lo tirarás a un lado y dejarás que me acerque... Lo sé...

No sale centrada, una lástima porque es preciosa.

jueves, 6 de enero de 2011

¿Quién mató al amor?

Me voy a permitir el lujo de calcar una entrada de otro blog al que sigo... porque simplemente me apetece y me gusta... un poco ñoña... sí, puede. Pero me gusta y mucho. Porque al amor... lo matamos nosotros.

"
Cuenta una vieja y misteriosa leyenda que en cierta ocasión el Odio, por entonces, y aún hoy, monarca absoluto de los malos sentimientos, convocó en reunión urgente a todos los que eran más próximos a sus nocivas ideas. De esa forma, los sentimientos más negros y los deseos más perversos del corazón humano, fueron agrupándose comidos por la curiosidad de conocer cuál era el propósito de tan inusual convocatoria.

Una vez estuvieron todos reunidos, habló el Odio con voz tonante y ceremoniosa para decir…
- Los he traído a todos hasta aquí, porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien…



Los presentes no se extrañaron en demasía; se trataba del Odio y él siempre pretende acabar con algo o con alguien. Sin embargo, todos se preguntaban entre sí, ¿qué seria aquello tan difícil de matar, para que el poderoso Odio los necesitara a todos?
- ¡Quiero que maten al Amor!, exclamó.

Muchos entonces sonrieron malévolamente, pues más de uno ya le tenía ganas. El primer voluntario fue el Mal Carácter, quien dijo:
- Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto. Provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará.

Al cabo de un año se reunieron de nuevo y al escuchar el informe sobre los resultados del ataque del Mal Carácter, quedaron muy decepcionados.
- Lo siento. Lo intenté todo, pero cada vez que yo sembraba una discordia, el amor la superaba y salía adelante.

Entonces se ofreció la Ambición, muy diligente, y haciendo alarde de su autoridad dijo:
- En vista de que el Mal Carácter fracasó, iré yo. Desviaré la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder. Eso nunca lo ignorará.

Y empezó la Ambición el cruel ataque hacia su víctima, quién efectivamente cayó herida, pero después de luchar por salir adelante, renunció a todo deseo desbordado de codicia y triunfó de nuevo.

Furioso el Odio por el fracaso de la Ambición, envió a los Celos, quienes burlones y perversos, inventaban toda clase de artimañas para lastimar al Amor, instigando por doquier un mar de dudas y de sospechas infundadas. Pero el Amor confundido lloró, y pensó que no quería morir y con valentía y fortaleza, se impuso sobre los Celos y los venció.

Año tras año el Odio prosiguió en su lucha enviando a la misión a sus más hirientes compañeros. Envió a la Frialdad, al Egoísmo, a la Indiferencia, la Pobreza, la Enfermedad y a muchos otros que fracasaron estrepitosamente siempre, porque cuando el Amor se sentía desfallecer, tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba.

El Odio, convencido de que el Amor era invencible, les dijo a los demás:
- Nada que hacer. El Amor ha soportado todo. Llevamos muchos años insistiendo y no lo hemos logrado.

De pronto, de un rincón de la estancia se levantó un sentimiento que había permanecido al margen hasta ese momento. Vestía de negro y el sombrero gigante que caía sobre su rostro no dejaba entrever por completo su aspecto:
-Yo mataré al Amor, dijo con determinación.

Todos se preguntaron quién era ese que pretendía lograr lo que ninguno de los allí reunidos había podido conseguir. El Odio sentenció:
-Ve y hazlo.

Tan solo pasado algún tiempo el Odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos con el fin de comunicarles la 'buena nueva': después de mucho esperar y, por fin, el amor había muerto.

Todos estaban felices, pero a la vez sorprendidos. El Odio dio entonces la palabra al sentimiento del sombrero negro:
- Ahí les entrego al Amor. Totalmente muerto y destrozado, y sin añadir más hizo ademán de levantarse a buscar la puerta de salida.
- ¡Espera!, dijo el Odio. En tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para sobrevivir. ¿Quién eres que tienes tanto poder?

El fúnebre sentimiento se quitó el sombrero, dejando a la luz su horrible rostro, y se presentó al fin:
- Soy la rutina.
"

sábado, 1 de enero de 2011

Te lo regalo..

Con todo mi "aprecio".

Sí, ironía pura, qué se le va a hacer... se podría decir que sobran 365 días en mi diario...Vale, no. No sobran todos los días pero son tantos los que sí que me atrevo a regalarlo entero.
"Ya no persigo sueños rotos." Eso dice Enrique Urquijo... qué grande.

No quiero escribir más, ni tampoco sé qué más escribir.